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Viernes, 4 de Junio de 2010 - Actualizado a las 07:36h.
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en respuesta al escrito publicado por María Eizagirre Garate el pasado miércoles, quiero dejar claro que de ningún modo es intención del Ayuntamiento de Zarautz "hacer desaparecer del mapa las txosnas". Es más, anualmente se dan permisos a las txosnas de todas las fiestas de barrios del pueblo, y a las de los clubes deportivos y sociales, y se les ayuda en la limpieza, la colocación de contenedores nuevos, urinarios, vallas y tablado, o con la instalación eléctrica.
Detrás de esta actividad hay unos valores, principios y una política que el Ayuntamiento comparte, defiende y quiere impulsar: el voluntariado, el hacer pueblo o el refuerzo del tejido asociativo. Eso lo saben muy bien algunas de las organizaciones que componen Gurekin Jai, con las que hemos venido colaborando en la organización de eventos de manera satisfactoria.
Uno de los principales requisitos que se solicita para recibir ayuda del Ayuntamiento es el de no ofender a nadie ni herir susceptibilidades, actuando bajo los principios del respeto y la convivencia.
Así se lo hacemos llegar a todos los zarauztarras, incluidos a los miembros de Gurekin Jai. Es la postura que hemos mantenido en todas y cada una de las reuniones con dicho colectivo.
La defensa de los presos, la cartelería que le acompaña y los lemas utilizados causan dolor en otras muchas personas. Es un hecho innegable. Y aún tratándose de reivindicaciones completamente legítimas, un ayuntamiento no puede subvencionar con dinero público a agentes que pretenden convertir las txosnas en chiringuitos políticos, ajenos de manera consciente al malestar que generan con ello en gran parte de la sociedad. Tampoco podemos obviar los carteles con amenazas e insultos que en ocasiones han aparecido en el entorno de las txosnas, con nombres, apellidos e incluso fotografías. El objetivo de todos debe ser que las txosnas sean un espacio común de fiesta y celebración, un punto de encuentro de todos los zarauztarras, sea cual sea su sensibilidad política, lejos de cualquier crispación y enfrentamiento. Ése es el escenario que hemos planteado a Gurekin Jai. Ojalá que los redobles de los tambores y barriles de las fiestas de San Pelaio nos traigan a todos la paz que tanto ansiamos y podamos celebrar una fiesta sin broncas y en feliz armonía. Está en manos de todos.
Imanol Lasa Zeberio
Concejal de Turismo de Zarautz

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